Santo Domingo.- Ocho años pasaron desde la última vez que Margarita Reyes pisó suelo dominicano, pero nunca imaginó que su regreso ocurriría a bordo de un vuelo humanitario, luego de sobrevivir a los dos fuertes sismos que sacudieron Venezuela y dejaron su edificio seriamente afectado.

Con 68 años y casi cinco décadas viviendo en Caracas, Margarita descendió este sábado del avión coordinado por el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), junto a otros 62 ciudadanos evacuados, esto es, 50 dominicanos y 12 venezolanos con vínculos familiares en República Dominicana.

Aún con el trauma de lo vivido, recordó el momento en que la tierra comenzó a temblar y cómo, desde entonces, el miedo se convirtió en parte de su rutina.
"Yo tengo 48 años en Venezuela, pero el edificio donde yo vivía se estremeció y se estilló bastante. Después yo no quería subir. Los nervios me tenían impactada, impresionada", relató.
Explicó que, aunque el peligro inmediato había pasado, el temor permanecía.
"Cada vez que pensaba en subir para la casa, me atacaban los nervios, porque me acuerdo de ese temblor tan horrible", dijo, mientras agradecía haber encontrado fuerzas para enfrentar los días posteriores.
"Le pedí a Dios que me diera fortaleza y me la dio", expresó.
En el apartamento que dejó en el sector San Bernardino, en Caracas, permanece uno de sus hijos.
Además, quedaron atrás otros hijos, nietos y nietas, parte de la familia que construyó durante los 48 años que ha vivido en Venezuela.

Aunque hoy busca recuperarse del impacto emocional que le dejaron los sismos, no descarta volver al país donde pasó la mayor parte de su vida.
"Bueno, tú sabes que mientras hay vida y uno tiene familia en otro lugar, de repente después me pasa el miedo y puedo volver", comentó con una leve sonrisa.
Su historia refleja la de decenas de dominicanos que tuvieron que abandonar temporalmente Venezuela tras la emergencia.
Venezolano visitaba su país luego de 9 años y fue sorprendido por los sismos

Pero no solo son dominicanos, también están aquellos venezolanos que residen en República Dominicana y que en el momento del desastre natural se encontraban visitando su país natal.

Tal es el caso de Robert Henríquez, quien fue a visitar Venezuela hace dos semanas, luego de nueve años sin poder regresar y fue sorprendido por los terremotos aquel 24 de junio en horas de la tarde.
Henríquez agradeció la ayuda brindada por el Gobierno dominicano en el rescate de personas y por ir a buscarlos allá a la República Bolivariana de Venezuela.
“Me siento completamente agradecido y una vez más comprometido con este país”, manifestó.