Romina Pittón de San Lorenzo (Argentina) pensó que aunque rompiese con su novio pocas semanas antes de celebrar la boda ella tenía que seguir adelante con el enlace y la celebración.
Ante esta situación no sabía qué hacer con todos los preparativos y no estaba dispuesta a cancelar la gran fiesta que tenía preparada.
Decidió casarse con su mejor amiga, con su perra, ella no la había dejado días antes de su boda.