Transporte y turismo

Los hoteleros y empresarios turísticos de la región Norte, especialmente de Puerto Plata, han dado una alerta sobre los intentos de algunos sindicatos de establecer por la fuerza un monopolio en el transporte de visitantes a las instalaciones turísticas.

Incluso, han denunciado intentos de agresión contra transportistas usados para llevar turistas a los hoteles, reclamando un inexistente derecho.

De ser así la situación denunciada, estamos frente a un gravísimo problema que podría afectar a la que sin duda se ha constituido en la más consistente actividad económica de la República Dominicana.

Lo que denuncia la Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (Asonahores) es la constitución de especies de bandas, que disfrazados con el nombre de sindicatos de transportistas (taxistas en este caso) intentan imponer un régimen de negocios a la fuerza en las zonas turísticas.

Tradicionalmente, las autoridades han preferido darles de lado a los desmanes de los choferes, contribuyendo a que lo que era un desorden focalizado se haya extendido a todas las actividades económicas del país.

El Estado empezó a hacerse de la vista gorda con el monopolio impuesto a la fuerza por los camioneros, luego los sindicatos impusieron el método en las rutas de transporte urbano e interurbano y ahora surgen células malas en el sector turístico.

Los grupo de transporte tienen el derecho de ofertar sus servicios, así como los usuarios tienen el derecho de escoger el que más les convenga.

El populismo y el vandalismo pudieran producirle otra herida al sector turístico. Aún estamos a tiempo.