Transparencia pública y privada

La Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) y las empresas privadas generadoras de electricidad pudieran hacerle un gran aporte a la discusión sobre el tema eléctrico si de manera transparente, frente a la población, explicaran cuál es el costo de producción de un kilovatio hora para cada una de las unidades generadoras, cuál debiera ser el costo, y expusieran con claridad la fórmula para establecer la tarifa que cobran las generadoras a las empresas de distribución de electricidad y la que se aplica al usuario final.

La CDEEE también haría un gran aporte si publicara los pormenores de los contratos cuya duración se extendió con el famoso Acuerdo de Madrid.

Dice el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada que no se hace necesario una renegociación de esos contratos, que las diferencias se resolverían con cumplir la Ley General de Electricidad.

Que también lo demuestre, porque muchos creen que esos contratos impiden la sostenibilidad financiera del sector eléctrico y que incluso destruyeron la posibilidad de que funcione adecuadamente un mercado en el que las distribuidoras puedan comprar primero la energía más barata para servirla al consumidor.

¿Porqué Palamara-La Vega renegoció y no han hecho lo mismo EGE Haina, EGE Itabo, Dominican Power Partners y la Compañía Eléctrica de Puerto Plata? La CDEEE puede explicar con claridad lo que ella entiende que tienen de perniciosos esos contratos.

¿Eliminaría esa renegociación el Fondo de Estabilización de la Tarifa que en cuatro años se ha chupado US$524 millones? ¿Es posible mantener los contratos con Smith Enron y Cogentrix representándole éstos una carga al Estado de US$540 millones de sobreprecio en ese mismo período? Ya el Programa de Reducción de Apagones (PRA) se eliminó. ¿Cómo y cuándo se eliminarán las otras distorsiones?