Transparencia
El pasado mes podría quedar registrado en la historia del país como el de la transparencia, debido a la cantidad de funcionarios y legisladores de nuevo ingreso que entregaron e hicieron pública su declaración jurada de bienes.
Esa es una cara de la moneda. Igual procedimiento debieron hacer muchos funcionarios y legisladores que ya no están en las posiciones a las que fueron escogidos o electos.
Ministros desplazados, senadores, diputados, regidores, tienen el compromiso de presentar su declaración jurada conforme a lo que habían presentado antes de asumir los cargos y curules que ocuparon hasta el pasado 16 de agosto.
La transparencia es útil en la entrada, pero igual exigencia hay que hacer a la hora de la salida. El Departamento de Persecución de la Corrupción Administrativa tiene ahí mucho trabajo, independientemente del que ya tiene, que también es mucho y de gran demanda cotidiana.
A veces una destitución o la pérdida de la curul es el pretexto para tomarse ciertas libertades y no cumplir con las disposiciones de las leyes, que son muy específicas. Si un legislador o funcionario de la administración pública presentó una declaración jurada falsa, contentiva de bienes y propiedades fantasmas, entonces estamos en el mejor momento. Podemos establecer comparaciones en lo que dijo que tenía y lo que presente ahora. También será tiempo de la Justicia, si se observa alguna irregularidad.