Un día como hoy, 24 de julio de 1844, la Junta Central Gubernativa de República Dominicana, presidida por Pedro Santana, rechazó la proclamación de Juan Pablo Duarte como presidente del país y, falsamente, lo declaró traidor de la patria, al igual que a los demás trinitarios.
A partir de esa declaración, Duarte fue perseguido, apresado y enviado al exilio. Con esa medida, Santana despejó el camino para asumir el poder absoluto del país.
Años más tarde, en 1861, Santana quedó evidenciado como el verdadero traidor de la patria. Termino esta nota con un pensamiento de autor desconocido: “Tarde o temprano, la mentira y la traición siempre cobran factura”.