Trabajo bien hecho
Cuando un funcionario público cumple a cabalidad con las obligaciones puestas a su cargo, resulta difícil promoverlo a posiciones más elevadas, porque en la mayoría de los casos no se encuentran sustitutos idóneos para llenar el vacío dejado por él.
Tal es el caso del ex procurador fiscal del Distrito Nacional, doctor Alejandro Moscoso Segarra, quien desde hoy asume las funciones de juez de la Suprema Corte de Justicia, tras un diáfano y responsable ejercicio en la delicada tarea de representar el Ministerio Público en la capital de la nación.
Con su cambio de funciones la República gana un buen juez, pero pierde un buen fiscal.
En esta oportunidad, sin embargo, con la escogencia de la magistrada Yenny Berenice Reynoso para reemplazar al doctor Moscoso Segarra, el puesto de fiscal del Distrito queda también muy bien servido, sin duda alguna.
Es proverbial la entereza de esta profesional del Derecho, puesta a prueba en su ejercicio como jefa del Ministerio Público en Santiago, lo que permite augurar una saludable continuidad en la correcta aplicación de la ley.
Vayan nuestros parabienes a estos dos dignos miembros del aparato judicial del país, al mismo tiempo que les ofrecemos nuestro reconocimiento por su profesionalidad a toda prueba.
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