Torres jamás pensó establecerse en GL
Arlington, Texas.-La de Andrés Torres es tal vez la más loca e improbable de las historias de los Gigantes.
El jardinero puertorriqueño debutó en las mayores en 2002. Subió y bajó durante un par de campañas con dos clubes.
Después, durante cuatro más, ni siquiera asomó la nariz en las Grandes Ligas. Creyó que su carrera había chocado contra un muro.
Jugar en la liga de verano en México asomaba como la alternativa en su horizonte.
Pero Torres encontró su espacio con San Francisco como suplente la pasada campaña y en esta se quedó con el puesto del jardín central y primero al bate cuando el titular Aaron Rowand se lesionó y cayó en un bajón pronunciado.
Increíble. No fue hasta los 32 años que Torres logró establecerse. Nada mal para alguien que suele decir que aprendió a jugar béisbol a la mala.
Todo esto ha sido una bendición, declaró Torres en la celebración de San Francisco de su primer campeonato de la Serie Mundial.