Tormenta Emily

El país, en diversas provincias, está azotado por aguaceros dispersos con tormentas eléctricas y aisladas ráfagas de viento, secuela de lo que se ha denominado tormenta Emily, de continuar agudizándose las condiciones climáticas.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos mantiene el seguimiento del fenómeno; y sus técnicos pronostican que podría moverse en los próximos días hacia Puerto Rico, la República Dominicana y las Bahamas.

El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) emitió recientemente un alerta, con el propósito de advertir a la ciudadanía para que tome precauciones y no se exponga, debido a que podrían producirse inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra, desbordamiento de ríos, arroyos y cañadas.

La advertencia debe ser observada también por las poblaciones urbanas. De un tiempo a esta parte, cuando llueve, muchas ciudades tienen problemas con el drenaje pluvial, lo que afecta a calles e importantes avenidas, produciendo entaponamientos y averías de un gran número de vehículos.

No esperemos tener el problema encima con la ola de lluvias que nos azota. La población debe mantenerse vigilante, atenta a los boletines que emitan las autoridades; y, sobre todo, tomar todas las medidas que fueren necesarias, ante el posible paso de la tormenta Emily.