Tengamos compasión
La vejez es época dorada del ser humano. Es la sensación del último respiro de nuestra existencia, donde los recuerdos pueden ser los motivos de nuestra alegría.
Leyendo la serie de reportajes publicados en el periódico EL DÍA, por la periodista Leisy Torres sobre El drama de llegar a viejo en la RD, me llevaron a reflexionar y opinar por aquellos que no tienen quien les escriba. Quiero motivar a todos los lectores con estas palabras de Mateo 14:14: Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó aquellos que estaban enfermos.
A los envejecientes tenemos que mirarlos como miraba Jesús a los necesitados, con compasión. Jesús tenía un dolor profundo por las personas, él no se quedaba contemplándolas, tomaba medidas para proveer sus necesidades. Así debemos nosotros actuar.
La vejez limita a las personas. No todos podremos llegar a tener una vejez digna. La periodista dice: Muchos ancianos se convierten en cadáveres aún en vida, una frase que queda en lo más profundo del corazón.
En la República Dominicana debemos crear una política de Estado que proteja y rescate a las personas envejecientes. Por ejemplo, en Canadá hay un seguro de pensiones para la vejez, que consiste en un pago mensual a disposición de la mayoría de los canadienses mayores de 65 años. Esto se puede hacer en nuestro país, tenemos instituciones y recursos, solamente nos falta la disposición y la compasión que nos enseña Jesús.
Tenemos que valorar, respetar y cuidar a nuestros ancianos, no marginándolos, sino dándoles un trato digno, porque la vejez es una época dorada del hombre, mirémoslos con compasión.
La Biblia dice en Levítico 19:32: "Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor". Tomemos conciencia.