Tecnificacióncriminal
Cada cierto tiempo sale a relucir alguna modalidad criminal que nos asombra, porque pone en relieve lo adelantada que va la industria del crimen en la República Dominicana y cómo aventaja en recursos y coraje a las autoridades llamadas a combatirla.
Los últimos grupos de sicarios detenidos por la Policía Nacional demuestran que disponen de armamentos más potentes que los que poseen incluso las Fuerzas Armadas dominicanas. Más aún, a una de esas bandas se le decomisó un paquete de dinamita con alto poder de destrucción.
El más reciente episodio fue la información de que un médico dominicano, coronel del Ejército Nacional por demás, fue arrestado en Estados Unidos acusado de cambiarles las huellas digitales a criminales.
No se trata de un médico desconocido, sino de uno que ha hecho vida en los hospitales alcanzando hasta posiciones administrativas importantes, pero que en adición tiene la responsabilidad de vestir un uniforme que lo debe hacer más compromisario en la lucha contra el crimen.
Años atrás muchos pensarían que el cambio de huellas dactilares era cosa de ciencia ficción, pero una vez más queda demostrado que el crimen evoluciona y va a la vanguardia.
Hay que tecnificar las estructuras estatales responsables de combatir la delincuencia en todas sus vertientes. Se requiere inversión y decisión.
Estamos frente a un buen punto para llegar a un consenso general como parte de un plan de nación.