Santo Domingo.-Por ser una fuente de nutrición por excelencia y tradición como sustituto de la carne en la Semana Santa, el consumo de mariscos se incrementa en estos días.
De ahí la importancia de conocer aspectos que indican el buen estado o no de esas especies marinas y de agua dulce para evitar daños a la salud, específicamente cuando no conservan la cadena de frío y se exponen al calor tras su captura.
Ydalia Acevedo Monegro, viceministra de Recursos Costeros Marinos del Ministerio de Medio Ambiente, junto a Carlos Hamilton y Leonel Tirado, técnicos de esa entidad, ofrecen importantes consejos a la hora de comprar pescado y otros mariscos.
Cuando un pescado se somete al calor, no se conserva en frío o se descongela y se vuelve a congelar no sólo pierde sus propiedades, sino que puede convertirse en una fuente de contaminación bacteriana.
Lo primero es comprarlo en una pescadería registrada, los ojos deben estar brillantes; la masa no debe hundirse o desmenuzarse con los dedos, porque eso dice que no recibió el tratamiento adecuado, advirtió Acevedo al describir parte de la pruebas organolépticas que debe hacerse cuando el consumidor lo adquiere.
Sabios consejos
Sugirió consumir el pescado fresco y sí se observan manchas o endurecimiento descartarlo, porque pueden ser indicios del mal estado en que entró.
Tras coincidir con Acevedo, tanto Hamilton como Tirado alertaron que a la hora de comprar pescado las escamas no deben desprenderse fácil, las branquias tienen que estar rojas en vez de rosadas y no se debe comprar sin cabeza para poder percatarse de este último aspecto.
Esos pescados que venden en la calle colgados en una vara están en estado cadavérico y de descomposición. Evite, además, aquellos que venden congelados, así como los importados que se comercializan al granel sin fecha de vencimiento, dijo Hamilton, y señaló que estos contienen más fibras que nutrientes.
En el caso de la langosta, muchas son capturadas por haitianos y están altamente contaminadas porque no son refrigeradas, y cuando tienden a descomponerse la bañan con químicos, lo que hace más daños a la salud. Explicaron que se debe conocer su procedencia.