Surgimiento de Esmerlyn Valdez le cierra puertas a Marcell Ozuna en los Piratas

  • Es muy posible que cuando los Piratas activen al también dominicano Oneil Cruz y a Spencer Horwitz, los días de Ozuna en ese equipo estén contados por la presencia de Valdez.

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Esmerlyn Valdez, de los Piratas, es una gran revelación ofensiva. (AP Foto/Matt Slocum)

El prospecto dominicano Esmerlyn Valdez ha sido una revelación para los Pittsburgh Pirates desde que fue llamado desde Triple-A Indianapolis. El despliegue de poder ofensivo de este jugador de 22 años ha hecho imposible imaginar la alineación de los Pirates sin él.

Tras el fin de semana del 4 de julio, con una línea ofensiva de .310/.359/.662 y un wRC+ de 170, es probable que el joven experimente un descenso en su rendimiento a medida que la liga descifre su estilo de juego. Sin embargo, es muy probable que, aun cuando su producción disminuya, siga siendo un jugador de gran aporte.

Mientras tanto, en parte debido al surgimiento de Valdez, su compatriota Marcell Ozuna ha pasado a un segundo plano y se ha convertido en un jugador de tiempo parcial. Es un rol que Ozuna ha aceptado, tratando de aprovechar al máximo las oportunidades cuando se le requiere y buscando influir en el equipo de otras maneras.

"Soy el veterano del equipo, así que trato de ofrecer los consejos que conozco", dijo Ozuna recientemente. "Simplemente trato de estar pendiente de todos y decirles la verdad. 'Mira esto y aquello, a ver si te sirve'. Eso es lo que hago: cuidar de todos".

Para ser justos con Ozuna, ha mejorado últimamente. Sus estadísticas de la temporada son pésimas (.202/.286/.324), y el jugador de 35 años registró un OPS lamentable de .467 durante el primer mes de competición. Desde el 1 de mayo, batea para un promedio ligeramente mejor: .237/.336/.395. Sin embargo, para un jugador que solo actúa como bateador designado, un wRC+ de 101 resulta insuficiente.

Por ahora, Ozuna puede convivir con Valdez y el resto de la plantilla, además de aportar su experiencia. No obstante, Pittsburgh pronto se enfrentará a una saturación en la plantilla que planteará serias dudas sobre el futuro de Ozuna.

El inminente regreso de Oneil Cruz y Spencer Horwitz aclara la decisión que los Pirates deben tomar entre Esmerlyn Valdez y Marcell Ozuna.

Oneil Cruz y Spencer Horwitz se encuentran en la lista de lesionados, pero no por mucho tiempo más. Cruz lleva ventaja sobre Horwitz en su recuperación y, cuando cualquiera de los dos vuelva a la acción, cambiará el panorama para el ecosistema interconectado de los Pirates que abarca la primera base, los jardines y el puesto de bateador designado.

Ante esta creciente saturación, surgirán dudas reales sobre si el club puede permitirse, de manera realista, mantener en la plantilla a un bateador designado a tiempo parcial que no aporta valor defensivo. La respuesta debería ser no.

Incluso si Valdez entra en una mala racha y necesita hacer ajustes, está claro que, en este momento, aporta más valor que Ozuna. Por un lado, Valdez realmente puede jugar en los jardines, lo que ofrece más opciones. Por otro, ha demostrado que puede aportar poder al bate desde el lado derecho, algo que, en teoría, era la razón por la que se había fichado a Ozuna para complementar una alineación de Pittsburgh cargada de bateadores zurdos.

En resumen, Valdez representa el futuro, mientras que los mejores días de Ozuna han quedado claramente atrás. El declive llegó rápido, pero cuando el tiempo pasa factura, nadie puede evitarlo realmente. Dicho esto, los Pirates tendrán que asumir una pérdida económica para deshacerse de Ozuna; es un trago amargo, pero necesario. Está bastante claro que el rendimiento ofensivo mínimo que cabe esperar de Valdez equivale a lo que el equipo ha obtenido de Ozuna, pero su potencial máximo es mucho mayor. Los días de Ozuna deberían estar contados, y Valdez es la razón de ello.

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Juan Mercado