Soluciones efectivas
Los negocios y los capitales envueltos en las operaciones para ofrecer un servicio de energía eléctrica al pueblo dominicano pasaron a ligas mayores, según se lee entre líneas, luego de las declaraciones del representante del Bando Mundial en el país.
No se trata sólo de apagones, sino que están envueltas en la cadena del sector energético todas las malas artes, desde robo de la energía eléctrica, fraudes, exceso de empleados, subsidios oficiales y pérdidas financieras.
Todo eso se oculta bajo el manto protector de los apagones.
Hay dos sectores que se disputan el protagonismo en el sector, señalados responsables del robo de la energía eléctrica. Son los llamados no regulados y los pudientes.
El robo de la energía eléctrica -que ya se usa está palabra cruda y descarnada sin que se lleve a los responsables a la cárcel- obedece a un factor cultural, de práctica milenaria. Además, con lo que cobran las empresas involucradas por un servicio que no ofrecen, ¿quién asegura que se trata de un dinero ganado honradamente?
El eufemismo de no regulados se refiere a esos usuarios de la energía eléctrica que no tienen contrato, que no pagan la luz, que se enganchan todos los días al tendido eléctrico y que ensanchan el consumo sin aportar un centavo por el servicio. A estos les siguen los pudientes, que en su inmensa mayoría son empresarios, gente rica o de un sector acomodado.
Todo indica que vamos a una etapa superior del problema energético.
La solución no depende solamente de quienes estén a la cabeza de las empresas eléctricas o si provienen del sector público o el privado. Se requiere una decisión de la sociedad en su conjunto
Esperemos que haya más voluntad y que los sectores envueltos alcancen mayores puntos de mira y movilicen soluciones más inmediatas y efectivas.