Solo si el gobierno se deja irrespetar

Resulta sencillamente inexplicable que todavía el Gobierno dominicano mantenga silencio ante los planteamientos hostiles y desconsiderados hechos por el Caricom a través de su vocera.

Más aún, esperamos que República Dominicana se pronuncie lo antes posible, rechazando la participación de ese organismo en las conversaciones con Haití, donde se tratarán temas bilaterales, especialmente asuntos relativos a migración y el comercio.

Los voceros del Caricom han demostrado tener una postura prejuiciada contra el país y que no desperdician la menor oportunidad para lanzar dardos envenenados contra República Dominicana.

Incluso, se puede afirmar que desde el Caricom se abortó el primer intento de acercamiento entre los dos países que comparten esta isla para dirimir sus diferencias priorizando el diálogo.

Ahora, cuando por mediación de Venezuela se decide retomar ese camino, volvió el Caricom a tirar una pasta de jabón en el sancocho, creando nueva vez un ambiente extraño para el proceso anunciado.

¿Cómo es posible que se pretenda que el Gobierno dominicano permita que ese organismo participe de esas reuniones si se sabe que su actitud en nada contribuirá a mejorar las relaciones entre Haití y República Dominicana?

El mismo organismo se descalificó para participar y su presencia sería más perturbadora que beneficiosa, si lo que realmente se busca es mejorar las relaciones entre las dos naciones. Solo un Gobierno que entienda que el país puede ser irrespetado acepta la presencia de Caricom como observador o mediador.