Santo Domingo.- La nueva Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR-MICS 2025), presentada por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), revela un contraste profundo en la realidad de la niñez dominicana, mientras los indicadores son alentadores en educación y documentación chocan con un panorama crítico en nutrición, estimulación temprana y disciplina violenta.
Lactancia materna exclusiva continúa siendo uno de los principales desafíos
El estudio devela una emergencia nutricional silenciosa al constatar que apenas el 19.2 % de los bebés menores de seis meses recibe lactancia materna exclusiva, una práctica esencial para la supervivencia y el desarrollo infantil. Esta baja prevalencia contrasta con el hecho de que el 97.6 % de las madres sí accedió a control prenatal, lo que sugiere una falla grave en la cadena de apoyo posnatal.
Más allá de los ya conocidos datos de salud materna, el informe contiene revelaciones impactantes que dibujan un escenario de riesgo para la primera infancia.
La estimulación temprana aún presenta importantes brechas
En materia de estimulación temprana, la encuesta evidencia una carencia crítica en los hogares dominicanos, en el sentido de que solo el 56.3 % de los niños y niñas menores de 5 años cuenta con al menos tres libros infantiles en casa, un indicador clave para el desarrollo cognitivo.
La brecha es amplia según el nivel socioeconómico, ya que mientras en el quintil más rico el acceso a libros es casi universal, en el más pobre se desploma drásticamente.
Disciplina violenta y uso de pantallas preocupan a especialistas
Uno de los hallazgos más crudos del informe es que el 64.5 % de los niños y niñas de 1 a 14 años ha experimentado algún método de disciplina violenta, ya sea psicológica o física, en el último mes, lo que revela la profunda normalización del castigo como método de crianza en el país.
A esto se suma que, a pesar de las recomendaciones pediátricas de evitar las pantallas durante los primeros años de vida, el 29.5 % de los niños menores de 2 años ya está expuesto a dispositivos electrónicos, un hábito que, según especialistas, puede interferir con el desarrollo cerebral temprano.

Estos datos, recabados con el apoyo técnico de UNICEF y la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL), forman parte del Programa Global MICS, aplicado en más de 100 países.
Esta primera entrega ofrece un panorama general, mientras que el informe completo con todos los hallazgos será publicado en el cuarto trimestre de este año.