Solidaridad sin precedentes de medios hispanos de EEUU con Haití
MIAMI, Estados Unidos.-Un teletón a favor de las víctimas del terremoto de Haití que recaudó seis millones de dólares demuestra el poder de los hispanos de Estados Unidos y la medurez de sus medios: nunca antes se había hecho un esfuerzo de este tipo de semejant escala, combinando tres plataformas: televisión, radio e internet.
Cuando las imágenes horrendas de Haití aparecieron en las pantallas durante el teletón en vivo de Univisión, la audiencia reaccionó acongojada: Muchos recordaron desastres similares en sus países de origen. Para reforzar la conexión, el conductor Mario Kreutzberger, conocido como "Don Francisco", presentó a un sobreviviente del terremoto reciente en Perú y lo enlazó mediante video con su hija hospitalizada.
"El mundo nos ha ayudado en muchas ocasiones. Ahora, es el tiempo que devolvemos esta ayuda a Haití", dijo Kreutzberger a los millones de latinos en Estados Unidos y todo el hemisferio occidental que miraron la edición especial de su programa de variedades semanal "Sábado Gigante". "Es tiempo que demostremos que somos un pueblo solidario", agregó.
El programa de cinco horas sin avisos publicitarios revela la madurez de los medios en español en Estados Unidos, que en general se limitan a la información periodística en casos de tragedias de gran magnitud. Con un desfile de estrellas como rara vez se ve fuera de las entregas de premios que incluyó a cantantes como Shakira, Ricky Martin, Daddy Yankee y Gloria Estefan, así como presentaciones en video de los presidentes de México y Panamá, el programa recaudó más de seis millones de dólares y reveló el deseo de estos medios de cumplir el papel de promotor de los intereses del público, tal como hacen las redes en inglés desde hace años.
Los medios hispanos sobresalen por su cobertura de las noticias internacionales, incluso por encima de las grandes cadenas en inglés, debido a la composición internacional de su audiencia y con frecuencia defienden los intereses de los inmigrantes hispanos, que conforman el sector medular de aquélla.
Sin embargo, ante sucesos como el tsunami de 2004, el huracán Katrina y los ataques del 11 de septiembre, Univision Communications, con sede en Nueva York, emitió los mismos conciertos de recaudación de fondos que las redes de televisión en inglés, agregándoles subtítulos en español.
Su teletón por Haití no fue el primero, pero jamás había hecho uno en una escala tan grande, al reunir a sus tres plataformas de emisión: televisión, radio e internet. "Es una señal interesante de la maduración del medio", dijo Teresa Ponte, directora interina del departamento de Periodismo y Emisiones de la Universidad Nacional de Florida. Ponte observó que se concentraron esfuerzos "en bien de una comunidad que (ni siquiera) es parte de su audiencia".
A pesar de su situación geográfica con respecto a América Latina y el Caribe, Haití tiene una relación compleja con buena parte de la región, debido en parte al idioma, la cultura y su historia política singular como la primera nación negra independiente de los tiempos modernos.
La mayoría de los haitianos son descendientes de esclavos africanos transportados a la entonces colonia francesa y hablan el creole, una mezcla de francés con lenguas africanas, lo cual los separa de sus vecinos hispanoparlantes.
La respuesta masiva a la tragedia se debe en parte a la magnitud del sismo y su proximidad al sur de la Florida, el centro de los medios hispanos estadounidenses. Telemundo, la rival de Univisión y subsidiaria de NBC Universal, inició también su propia campaña "Juntos por Haití".
La televisora independiente WJAN-America TeVe canal 41, cuya compañía ha recaudado fondos para causas cubanas en el pasado, lo hizo por Haití. La comunidad hispana del sur de la Florida reconoce a regañadientes que los haitianos "sufren lo peor del proceso inmigratorio en Estados Unidos", dijo el presidente de WJAN, Omar Romay, "sobre todo en comparación con los cubanos, que tienen tantas ventajas".
La mayoría de los cubanos que llegan a tierra estadounidense pueden quedarse y trabajar, en tanto los haitianos, hasta antes del terremoto, eran regresados a su país. El estatus especial de 18 meses que Estados Unidos les dio después del sismo permite a los que ya están en suelo norteamericano trabajar y enviar dinero para reconstruir Haití.
En Chicago, radioemisoras en español emiten anuncios en los que alientan a la audiencia a efectuar donaciones. En Los Angeles se planeaba un acto en apoyo de la Cruz Roja bajo el lema "La Raza esta con Haití".
"Esto expresa en muchos sentidos la idea de que gracias a Dios, no me sucedió a mí", dijo Frank Flores, gerente para Nueva York del Spanish Broadcasting System en referencia al sentimiento de los inmigrantes dominicanos, cuyo país de origen comparte con Haití la isla de La Española.
Winnie Cantave, dirigente de la comunidad haitiano-estadounidense y directora de una organización sin fines de lucro que brinda cursos de capacitación a inmigrantes, dijo que le complace pero no le sorprende el apoyo de los medios hispanos. Lo atribuye en parte a los esfuerzos de los activistas por reunir a latinos y haitianos. "Creo que ese espíritu ha dado frutos en esta crisis", dijo.
El astro del pop Juanes, al bajar del escenario de "Sábado Gigante" el 23 de junio, expresó esperanzas de que la reacción indique una nueva afinidad de los hispanos hacia los haitianos. "Para mí, es una señal muy positiva", dijo el cantante colombiano. "Como padre de familia con tres hijos, veo en mis hijos los niños de Haití". "Yo siento Haití como parte de nuestra comunidad", dijo Juanes. "Está al lado de la Dominicana y Cuba. Claro, tiene otro idioma y otras experiencias, pero lo bonito que está pasando en medio de esta tragedia es que estamos más unidos"
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