Solidaridad a tiempo

Solidaridad a tiempo es lo que necesita Haití. Solidaridad a tiempo es lo que ha recibido de la República Dominicana, tanto del Gobierno como de un arco iris de instituciones y personas que no han perdido un segundo para aportar todo cuanto esté a su alcance y que pueda sumar a la causa que nos ocupa.
La agenda del país prácticamente ha quedado rezagada. Desde el primer momento el presidente Leonel Fernández, primero con su visita y conversación con el mandatario René Preval, marcó el compromiso que asumía en esta cadena de solidaridad, apoyo y contactos para que se mantenga un interés fluido en beneficio de nuestro vecino devastado.
Los aeropuertos se mantienen abiertos para el tráfico de aviones y helicópteros que traen ayuda, así como los hospitales tanto fronterizos como de las ciudades más importantes.
La solidaridad de la República Dominicana es incuantificable. Qué bueno que sea así. El momento es para volcar sin medida todo cuanto haga de nuestro vecino un país diferente, que pueda sobreponerse al dolor humano y recuperarse en poco tiempo.
En el día de ayer hubo un gesto que está a la altura de esta cadena nacional de sensibilidad. Se trató de un telemaratón organizado por la Conferencia del Episcopado Dominicano junto a otras organizaciones, que recaudó casi un millón de dólares.
Haití también ha tenido palabras de agradecimiento, a través de su Presidente y de todos los funcionarios que de una u otra forma reciben las donaciones, la solidaridad y el afecto internacional. “Haití nunca olvidará este gesto solidario de República Dominicana”, expresó el ministro de Relaciones Exteriores en Haití, Fritz Cinéas, ante las cámaras de una red de estaciones de televisión.