¡Sobreviviente!
Nueva York.- Menciónale a un lanzador que necesitará la cirugía Tommy John y es como decirle a ese pitcher que jamás en su vida tomará su puesto en la lomita.
Y ese fue el pensamiento que corrió por la mente del dominicano abridor de los Mellizos de Minnesota, Francisco Liriano, cuando los doctores le informaron de la única opción que se le presentaba, una reconstrucción del ligamento cubital.
La historia del joven de San Cristóbal es la siguiente: Liriano se integró al equipo en septiembre de 2005, iniciando cuatro de los seis partidos que lanzó, ganando su primer juego en su última salida del año. Su primera temporada completa la comenzó en el bullpen el año siguiente, donde duró un mes y medio y se ganó un puesto como abridor después de laborar como relevista.
Una buena labor
Ganó 11 de sus primeras 13 decisiones. Pero sufrió de una inflamación en el antebrazo izquierdo después de una salida el 28 de julio y perdió su próximo turno en la rotación. Regresó a la loma el 7 de agosto, permitiendo 10 hits en cuatro entradas y no volvió a lanzar otra vez hasta el 13 de septiembre. Liriano, candidato al premio de novato del año, no pasó de la tercera entrada en esa apertura, tras sentir un fuerte dolor en el codo izquierdo.
Fue para mí algo muy difícil. Ese año me estaba yendo súper bien. Nunca estaba lesionado así, algo tan serio. Pero no podía hacer nada. Tenia que tomar la cirugía por que no tenía otra alternativa. Mucha gente ha pasado por este proceso ya. Ha sido todo bien y gracias a Dios me ha salido bien, dijo Liriano a ESPNdeportes.com en un aparte en el camerino del Yankee Stadium.
Liriano se sentía preocupado, física y mentalmente. No sólo por la cirugía, pero también por el proceso y todo lo que le seguía por. seguía. ¿Tiraría su recta a 95mph o su slider con el mismo efecto? Pero para llegar a sentirse como el Liriano de 2006, todo ha sido una lucha para él. Perdió la temporada de 2007 por la recuperación y volvió a la loma en 2008, pero todo no fue un éxito. Llegó a los entrenamientos tarde por problemas con su visa, lo que no le permitió la salida a tiempo de la República Dominicana. Perdió su única salida con los Mellizos y fue enviado a las ligas menores, primero a Fort Myers (Clase A) y después Rochester (Triple A), donde ganó 10 partidos.
Muy pesimista
Después de la cirugía sí pensé algunas veces que no iba poder seguir pitcheando, porque tenía un dolor demasiado fuerte, mucho más que antes de hacerme la cirugía. Estaba un poco frustrado. La parte mental, pienso yo (es difícil). Tú no quieres hacer una cosa porque piensas que te vas a volver a lesionar de nuevo. No quería soltar el brazo igual, como antes. No quería tirar los pitcheos igual como antes por miedo y temor del brazo, dijo
Con el apoyo de jugadores como su ex compañero, el venezolano Johan Santana (él le enseñó cómo mantener la calma, el receptor Joe Mauer y el mánager Ron Gardenhire, poco a poco Liriano se está estableciendo como el mismo lanzador que acabó con la Liga Americana.
Creo que la cosa más grande es su confianza, afirmo el Todos Estrella Mauer. Yo sólo trato de mantenerlo en nuestro plan de juego. Algunas veces es bueno tener alguien desde afuera mirando hacia dentro y tratando de ayudarte con lo que uno está tratando de cumplir, especialmente en este juego. Gardenhire sabe que Liriano lleva un récord de 4-2 en siete salidas esta temporada, no sólo por el talento que tiene, pero por la confianza que él tiene ahora. Creo que la liga invernal lo ayudó en RD, declaró Gardenhire.