¡Sobre los 40!
Nueva vez iniciamos un veloz incremento en la tasa del dólar, la cual había sido reprimida y mantenida en relativa estabilidad por años.
Desde hace semanas, y producto de la misma crisis que se agrandó para lograr la permanencia en el Estado del mismo partido político, estamos reviviendo aquellos años que se supone tratábamos de evitar… el doloroso periodo del último gobierno del Partido Revolucionario Dominicano.
Durante los últimos procesos eleccionarios nos vendieron la idea de que Hipólito Mejía no podía volver con el PPH al Palacio Nacional porque era la garantía del retroceso, el caos y los problemas, y no es que lo ponga en duda.
Sin embargo, los nervios empiezan a apoderarse de gran parte de la población, dado la estática y difícil realidad que hoy estamos viviendo.
Quisiéramos pensar que es un proceso transitorio, del cual nos recuperaremos, pero la realidad es que aunque así sea, cuánto tiempo tendremos que sufrir, cuántos pequeños negocios tendrán que sucumbir, cuántas familias más caerán más debajo de lo que ya están.
Es preciso reconocer que la gestión de gobierno de Danilo Medina goza del optimismo y el apoyo de un grupo importante de la sociedad, y es bueno, pero hasta qué momento se puede mantener la sonrisa en los labios cuando los bolsillos cada vez están más vacíos.
Mientras los aires mejoran, debemos aprender a dejar atrás la costumbre tan dominicana del derroche y ser más austeros en el gasto y planificarnos con un presupuesto real que nos permita arroparnos hasta donde la sábana nos arrope y alcance.