El discurso pronunciado por Bashar Asad en la Universidad de Damasco no calmó los ánimos de los manifestantes, más bien al contrario.
Los sirios indignados volvieron a salir a la calle ayer en algunos barrios de Damasco y en ciudades como Homs, Hama, Alepo e Idlib.
También hubo protestas en varios suburbios de la capital y en la ciudad costera de Latakia.
Los activistas opositores y los sirios refugiados en Turquía expresaron también su decepción por el discurso y afirmaron sentirse decepcionados porque esperaban anuncios más claros y medidas más concretas.