Sindicalistas copan calles de París
Más de un millón de personas, según el gobierno, y cerca de 3 millones, según los sindicatos, tomaron ayer las calles de Francia en una nueva jornada de protestas y huelgas contra el proyecto del presidente conservador Nicolas Sarkozy de elevar la edad mínima de jubilación.
Ocho sindicatos convocaron a más de 200 manifestaciones en todo el país contra una reforma que califican de injusta.
Las evaluaciones variaban, pero en todos los casos daban la pauta de una movilización gigantesca para oponerse a un proyecto que prevé elevar de 60 a 62 años la edad mínima legal para poder jubilarse y de 65 a 67 para hacerlo con una pensión completa.
El ministerio del Interior cifró la participación en todo el país en 1,120,000 personas, en tanto que los sindicatos la situaban en más del doble: 2,5 millones.