Sin pena ni gloria
¿Ha avanzado el deporte dominicano en las últimas dos décadas?
¿Corresponde ese posible avance con la inversión multimillonaria que se ha efectuado?
¿Se ha democratizado el movimiento deportivo, dándole oportunidades a nuevos dirigentes?
¿Existe un plan organizado desde el Estado para garantizar la inversión que realiza?
La realidad es que el deporte dominicano no ha podido rebasar las fallas tradicionales por falta de interés de todas las partes involucradas.
Los Juegos Nacionales, donde se han invertido decenas de millones de pesos, han resultado un fracaso generalizado.
Y aunque por su intermedio se han construido centenares de obras de primer nivel en todo el país, la casi totalidad está en franco abandono.
Se deterioran como por arte de magia, sin que hasta el momento se haya implementado un plan serio en procura de su rescate.
El movimiento deportivo, en términos generales, luce anquilosado, sin ideas, con dirigentes que están quemados.
Hoy, Día Nacional de Deporte, se harán varios actos protocolares, pero en realidad todo seguirá sin pena ni gloria.