Sin apasionamiento
El voleibol dominicano ha escalado excelentes peldaños a nivel mundial en los últimos años. Esa es una realidad innegable.
Y para lograr esa meta se ha ejecutado un programa de desarrollo integral, en el que Cristóbal Marte ha sido la principal bujía inspiradora.
Consciente de que se viene produciendo un estancamiento, es que por varias vías ha solicitado que se le otorgue un presupuesto de 103 millones anuales, con el objetivo de conquistar un título mundial en pocos años.
Ese es un sueño difícil de materializar, a menos que no se integre la empresa privada, sector que lamentablemente se ha alejado casi por completo del patrocinio del deporte de aficionados por diversas razones, en especial, porque entiende que no le devuelve con creces la inversión ejecutada.
Tengo una especie de obsesión por la situación de estaticidad que se observa en la selección.
Los resultados en los Panam de Guadalajara deben ser el principal parámetro sobre cuál debe ser el camino a seguir, porque la realidad hay que enfrentarla. Si se necesitan cambios, que se hagan sin maquillaje, porque de lo contrario se seguirá montado en el mismo caballo.