Sin ánimo de molestar

Desde su fundación, EL DÍA se ha esmerado en dos cosas: defender a rajatabla los principios en los que se fundamenta el ejercicio de la libertad de expresión, y actuar siempre con estricto apego al respeto a los derechos y la honra de los demás, sin distinción alguna.

El miércoles pasado el Cardenal López Rodríguez lució molesto por la publicación en este diario de una información basada en el Derecho Canónico que nosotros publicamos más bien con ánimo didáctico.

Queremos dejar enfáticamente claro que en ningún instante ha sido el propósito de EL DÍA llevar desasosiego ni inquietud a un prelado de tan alta jerarquía ni a nadie, sobre todo cuando se trata, como en este caso, de una persona tan querida y respetada.

Al mismo tiempo reiteramos nuestra convicción de que al expresarse libremente, cualquier ciudadano ejerce un derecho fundamental irrenunciable, siempre que no incurra en excesos o abusos en perjuicio de terceros.

La publicación a la que nos referimos no fue vulgar, pornográfica ni mentirosa.

El episodio, por otra parte, se ha producido en el mismo momento en que el Cardenal y Arzobispo de Santo Domingo hace la presentación de la “Fundación a Favor de lo Bueno” para promover la cultura y la educación a través de los medios de comunicación, objetivos a los cuales nos adherimos plena y sinceramente.