Silencio de las ONG sobre el fallo

Hace varios días que las organizaciones pro haitianas han preferido guardar silencio ante el debate suscitado por la sentencia del Tribunal Constitucional que declara coque no le corresponde la nacionalidad dominicana a los hijos de extranjeros ilegales nacidos en territorio dominicano.

La estrategia fue adoptada ante las fuertes críticas lanzadas en su contra por diferentes sectores de la sociedad que aseguran que esos grupos forman parte de una campaña para dañar a República Dominicana a nivel internacional.

Varias de esas organizaciones habían convocado a una rueda de prensa para hoy, pero pocas horas después la suspendieron.

“Esperaremos resultados de la reunión de República Dominicana ante la Organización de Estados Americanos”, así se justificó la decisión de no fijar posición sobre la reunión del Consejo de Migración y la convocatoria de la Comisión de Oficialías para realizar un inventario sobre el registro de los extranjeros inscritos en el Registro Civil.

La ofensiva de Danilo

El presidente Danilo Medina ha iniciado una ofensiva en defensa de la posición dominicana a nivel internacional, contrarrestando la que en dirección contraria desarrolla Haití junto a un grupo de ONG.

El mensaje ha sido bastante claro, pues el Presidente en persona encabezó la reunión del Consejo Nacional de Migración y envió a la reunión de la OEA de hoy una comisión encabezada por el ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, y el consultor jurídico, Ramón Pina Toribio.
La Cancillería

Sin embargo, la posición de la Cancillería dominicana ha sido muy tímida en el manejo de la situación. Para los medios se ha convertido en poco menos que una misión imposible el conseguir reacciones o posiciones de esa dependencia sobre la ofensiva internacional desarrollada por los gobiernos y organizaciones que han criticado al país por la sentencia del Tribunal Constitucional.

Pese a la licencia del canciller, Carlos Morales Troncoso, por razones de enfermedad, se supone que la institución no se detiene.