Santo Domingo.-El sicariato o asesinato por encargo es una industria criminal que ha tomado cuerpo en los últimos tiempos en la República Dominicana, actividad a cargo de expertos gatilleros, en ocasiones ex militares y antiguos policías a las órdenes de estructuras bien montadas que cobran elevadas sumas por sus servicios.
Antes, en el caso dominicano, esa era una deleznable práctica a la que recurrían los narcotraficantes para cobrar deudas o responder a los tumbes de drogas en gran escala, pero la experiencia de los últimos años demuestra que esa modalidad criminal ha dado un giro estrepitoso, porque el servicio es reclamado desde distintos flancos.
Esa práctica está vinculada en ocasiones a la extorsión y al chantaje, casos de los que hay ejemplos sobre el tapete, con la diferencia de que se trata de acciones desarrolladas en forma aparejada por sus protagonistas. Son muchos los procesos abiertos que hay en los tribunales, mientras otros están en ruta para ser ventilados.
Estamos frente a una situación peligrosa, porque en el país hay estructuras dedicadas a esas actividades criminales que nos están arropando.
Eso nos lleva a todos a un estado de pánico colectivo, es decir, que nos están secuestrando nuestros hábitos y costumbres, manifestó el psiquiatra Secundino Palacios.
El profesional de la salud dijo que el perfil de los sujetos dedicados a esas actividades criminales, tanto el ejecutor como el contratante, es pertenecer al conglomerado de individuos que procuran riqueza fácil y ningún valor sienten por la vida humana.
No siempre proceden de los sectores marginales, sino que provienen de clases acomodadas.
Los cambios sociales experimentados en el país, a veces por el acoso de la crisis y el abandono a que están sometidos determinados núcleos poblacionales, han sido la bujía que impulsa esas actividades criminales. Las inmigraciones tienen que ver mucho con esto, comentó Palacios.
Otros casos importantes
El último caso es el fallido atentado contra el abogado Jordi Veras, en Santiago, por encargo de un empresario preso por cargos similares.
Los sicarios de Figueroa Agosto, todos presos, son Gian Enrique Matos, Winston Rodríguez (El Cangri) y Ricardo Pérez Mateo, entre otros sujetos ligados a la ejecución del teniente coronel policial José Amado González, Rubén Soto Hayet y Omar Antigua Polanco, todos ligados al capo boricua.
En otros asesinatos por encargo figuran Miguel Ángel Alfonseca Soto, alias Junior, Carlos Miguel Zabala, Carlos Miguel Beltré, Deivi Martínez, Enger Mejía Mañón, Daniel de los Santos, Víctor Manuel Fernández, todos presos por ejecutar a no menos de 18 personas, de acuerdo a las imputaciones hechas por la Policía y el Ministerio Público.