SAN CRISTOBAL.- En medio del llanto y el dolor, y con los honores militares correspondientes, fueron sepultados los restos del mayor del Ejército Nacional, Edgar Aníbal Encarnación Mateo, quien al momento de su muerte se desempeñaba como jefe de seguridad de la Alcaldía de San Cristóbal
El acto del sepelio se llevo a cabo en el Cementerio Municipal de Sainaguá, donde asistieron personalidades de la vida pública y privada de esta provincia, empresarios, funcionarios del Ayuntamiento y dirigentes de los distintos partidos políticos.
El cortejo fúnebre partió desde la Funeraria Savica encabezado por un contingente de efectivos del Ejército Nacional, institución a la que pertenecía desde el año 1993.
Ya en el cementerio ese mismo contingente al mando del coronel Martín Hernández rindió los honores a su investidura militar a la salva de fusil.
Acto seguido Hernández entregó la Bandera Nacional a la esposa del fenecido, Ana Pujols, hoy viuda Encarnación.
Pujols tuvo palabras de agradecimiento a los asistentes a las honras fúnebres y pidió recordarlo como él era un hombre alegre, bueno y de sonrisa afable.
De igual manera se expresaron sus compañeros de promoción en la Escuela de Cadetes de Marzo Batalla de las Carreras.
Esas palabras estuvieron a cargo del teniente coronel de la Fuerza Aérea Dominicana, José Valdez.
En ese mismo escenario, el alcalde Raúl Mondesí mostró su pesar y expresó sus condolencias a los familiares.
Mondesí lo calificó como un hombre ejemplar y de trabajó.
A Encarnación Mateo le sobreviven su esposa, Ana Pujols y dos hijas.
Murió luego de estar internado durante cinco días en la Plaza de la Salud tras sufrir un aparatoso accidente en la Autopista 6 de Noviembre cuando fue embestido por detrás por un vehículo que viajaba a exceso de velocidad por esa vía.