Señales políticas
El componente emocional como en la proyección de cualquier marca o producto- juega un rol fundamental a la hora de vender una candidatura presidencial, cuyo éxito también está condicionado a las expectativas y a las asociaciones que los votantes hagan de la misma.
Una aspiración presidencial es una venta de sueños. El principal vendedor es el candidato, que estará perdido si no logra que la gente metabolice sus intangibles mercancías.
Con él se articula el equipo que debe saber posicionar la visión de gobierno del líder. Por eso hay que escoger con cuidado a quien abrazar en público.
En mercados electorales compuestos por ciudadanos educados la reflexión sobre las propuestas políticas, a veces puestas en escena mediante debates públicos, tiene su peso específico en la inclinación del voto.
Aquí prevalece el instinto. La corazonada de la tribu, que sigue a quien le genera la confianza del triunfador.
Por cierto, aunque el clientelismo seguirá arraigado entre nosotros, la confianza parece que será un elemento de peso en esta coyuntura, sobre todo desde la perspectiva de los centros financieros mundiales que influyen en el derrotero económico nacional.
El pueblo tendrá la última palabra en las urnas, pero afuera los bancos de inversión, las calificadoras de riesgo y los consejeros financieros condicionarán a los prestamistas que oxigenan nuestra economía. Es una estupidez reducir a un simple ardid político localista los informes de JP Morgan, Citi y Nomura sobre el panorama pre-electoral dominicano.
Las campañas de ahora tienen que enviar señales vendibles hacia adentro y hacia afuera. Yo quisiera ver cómo se estructurarán los equipos económicos de los candidatos: ¿Será gente fresca, limpia, capaz, con futuro o una cáfila otoñal de asaltantes que febrilmente busca un retiro jugoso?
Los perfiles de los próximos informes para orientación de los inversores podrían depender mucho de esta selección. No es nada extraño.
El país seguirá emitiendo deuda exterior y quienes la compran desean certidumbre. Los candidatos deben tomar esto muy en serio.