El oro pierde un 25 % desde máximos y se anota la caída más rápida desde la gran crisis
- Los analistas de Julius Baer añaden que la caída del oro, y también de la plata, se atribuye en gran parte a un cambio en la tendencia técnica
Madrid.- El oro, considerado un valor refugio en tiempos de incertidumbre, ha perdido casi un 25 % de su valor desde los máximos históricos de enero y 20 % desde el inicio de la guerra en Irán, con lo que registra la caída más rápida desde la crisis financiera de 2008.
A pesar de que tradicionalmente el oro ha sido considerado un activo seguro en épocas de inestabilidad, el metal amarillo ha perdido valor en medio de las tensiones geopolíticas por la guerra en Oriente Medio.
El oro, dicen los expertos, se ha visto afectado por el fortalecimiento del dólar tras el estallido del conflicto entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero, además de las mayores expectativas de subidas de tipos para frenar la inflación.
Último récord
El pasado 29 de enero, el oro marcó su último récord en 5.595,47 dólares y, desde ese momento, inició una tendencia bajista hasta los 4.024,01 dólares del pasado jueves, mínimos desde noviembre.
Tras recuperar algo de terreno el viernes, al cierre de los mercados en Europa, el oro cotizaba en 4.222,53 dólares, lo que supone una caída del 24,54 % respecto al récord de enero, y del 20,01 % desde el estallido de la guerra en Irán.
Esto supone la caída más rápida desde la crisis financiera de 2008, ya que a pesar de que la recesión propició un ascenso del oro en el cómputo anual, su precio registró importantes oscilaciones.
Según datos de Bloomberg recogidos por EFE, entre mediados de julio y mediados de septiembre de 2008, el oro pasó de cotizar en el entorno de los 1.000 dólares la onza a unos 750 dólares, lo que supone una caída del 33 % en dos meses.
Los analistas de XTB destacan que el oro, desde los máximos registrados en marzo, «ha necesitado apenas 91 sesiones para entrar en mercado bajista, convirtiéndose en la caída más rápida desde la crisis financiera de 2008».

«Desde 2006, el metal precioso solo ha registrado cinco episodios similares, lo que pone de manifiesto la intensidad de las ventas que está sufriendo actualmente pese al complejo entorno geopolítico», añaden.
Los mismos expertos aseguran que el movimiento del oro «llama especialmente la atención al producirse en plena escalada de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio», y explican que el metal precioso está viendo cómo los inversores «priorizan otros factores, especialmente la evolución de los tipos de interés en Estados Unidos».
Perspectivas de futuro
Los expertos de Indosuez Wealth Management consideran que, aunque el oro ha tenido dificultades para avanzar desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, debido a la desaparición de las expectativas de recortes de tipos, el contexto geopolítico global y la diversificación de reservas continúan siendo factores de apoyo a medio plazo.
En la misma línea, desde UBS se mantienen positivos respecto al oro a medio plazo y prevén que su precio alcance los 5.500 dólares por onza durante el primer semestre de 2027.
Los analistas de Julius Baer añaden que la caída del oro, y también de la plata, se atribuye en gran parte a un cambio en la tendencia técnica. «Los flujos vuelven a dominar los fundamentos, lo que refleja la expectativa de que la Fed pueda subir los tipos de interés. El indicador más importante a observar son las tenencias de productos respaldados físicamente, que han registrado salidas de capital, pero hasta ahora sin un aumento significativo», indican.
En este contexto, estos expertos han reducido su objetivo de precio para el oro y la plata, pero mantienen sus perspectivas sin cambios.