Segunda oportunidad

El Gobierno pasado estableció, mediante estudios muy rigurosos, que el país consumía y exportaba embutidos de mala calidad, contaminados y con bajos niveles de proteínas.

Las nuevas autoridades, con nuevos estudios totalmente certificados, dados a conocer por el Ministerio de Salud Pública, plantean que ya no hay razones para que el pueblo dominicano no reanude el consumo del salami, uno de los rubros de más alto consumo, conjuntamente con el arroz y la habichuela.

No se trata de un salvoconducto oficial. En las certificaciones de probidad intervinieron varias instituciones, incluida la Organización Mundial de la Salud.

Todo parece indicar que tanto el comercio como los consumidores tendrán una segunda oportunidad, la cual no puede, bajo ningún concepto, ser quebrantada en el futuro.

Hay varias instituciones que tienen que velar para que eso no suceda; y sobre todo, advertir que habrá sanciones drásticas a los empresarios del área que bajen antojadizamente los estándares alcanzados en el producto o que no se ajusten, estrictamente, a las normas establecidas.

Para reforzar esa garantía sería recomendable que las autoridades de la salud se comprometan públicamente a hacer estudios periódicamente. Tomando en cuenta que la solidez de la confianza está en la verificación oportuna.