Secuela de un abuso
Debido a un aporte de redes sociales, a través de las cuales circuló la grabación de un paso de tortuga impuesto en el tránsito de vehículos por dos conductores apareados, los protagonistas de este hecho fueron “fiscalizados”, informó la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre.
Este hecho, según la Digesett, tuvo lugar en el túnel de avenida 27 de Febrero.
Cualquier percance o acción deliberada que obstruya uno de los carriles de los viaductos tiene como consecuencia el embotellamiento de las vías. Cuando la obstrucción tiene lugar en dos, el efecto es la imposición de un paso lento que conforme se extiende detiene el tránsito.
Acciones deliberadas, como la que al parecer ocurrió en el referido túnel, son perseguidas por la autoridad bajo el entendido de que violan normas de tránsito. Ante el caso, la “fiscalización”, que no es más que una multa por contravención de tránsito.
Si las multas fueran particularmente severas tendrían un efecto disuasivo mayor, pero de todos modos, con montos irrisorios o especialmente elevados en casos de comprobada intención dañina, la “fiscalización” debería estar acompañada de asistencia a inducciones cívicas.
En estos tiempos una iniciativa del ministro de Educación, Luis Miguel de Camps, ha traído de vuelta a las escuelas las instrucciones de moral y cívica, disciplinas estrechamente ligadas con los valores hogareños y la urbanidad.
Posiblemente desde la Digesett se enteraron por casualidad de la existencia de la grabación que sirvió de base para la multa. Pero harían bien en examinar las redes a menudo, que están llenas de abusos y soluciones personales a la tragedia del tránsito en el país.
La imposición de soluciones particulares se convierten en abusos contra los otros.
