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Una anciana indonesia de 83 años consiguió liberarse de las fauces de un dragón de Komodo, el mayor lagarto del mundo, con una simple y valiente patada, relató ella misma.
Haisah, que como muchos indonesios no tiene apellido, se encontraba en la entrada de su casa tallando un palo de escoba en la isla de Rinca (este), uno de los pocos lugares del mundo donde vive este animal, cuando un dragón de dos metros de largo surgió de la nada y le mordió la mano.
De repente me atrapó la mano derecha con sus fauces, explicó a la AFP en el hospital en el que está ingresada. Tenía un cuchillo en la mano, pero lo solté cuando me mordió.