Se le han caido las alas
Sin importar el resultado del encuentro de anoche, las Águilas han lucido muy desmejoradas en todos los aspectos frente a los Leones del Escogido.
A pesar de que en el tercer choque en el Quisqueya contaron con una excelente labor monticular del cubano Raúl Valdés, la ofensiva, como ya es costumbre en esta serie, se quedó corta.
En esos primeros tres partidos el equipo cibaeño apenas ha podido anotar cuatro carreras, lo que demuestra que ha habido un dominio casi absoluto por parte del cuerpo monticular de los escarlatas.
Si la ofensiva no despierta en forma contundente, que nadie cuente que se podría producir un milagro, dado que si no me falla la memoria, solo el Licey, hace más de dos décadas, pudo levantarse de tres derrotas al hilo.
Las estadísticas son claras: cuando un equipo gana los tres primeros encuentros en series finales, las posiblidades de ser campeón están en la frontera del 90 por ciento.
Como se vienen produciendo los hechos, si Dios no mete su mano, las Águilas se espabilan y ocurre un milagro, es casi seguro que el Escogido nos representará en la Serie del Caribe que se montará en el país a partir del 2 de febrero en el vetusto estadio Quisqueya.