Saturación
Por fortuna, o por madurez ciudadana, no se puede negar que la presente campaña electoral ha sido la menos violenta de los últimos años. Pero al mismo tiempo, la de mayor saturación de mensajes radiales, spots televisivos, avisos en la prensa, vallas urbanas y de carreteras, así como propaganda a través del internet.
Los lectores, televidentes, radioescuchas, transeúntes y cibernautas no pueden dar un paso en sus respectivas áreas sin tropezar con uno, dos o tres anuncios exaltando las virtudes de algún aspirante a ser electo para ocupar una de las funciones en discusión.
Algunos de esos mensajes políticos están muy bien hechos, pero la mayoría de ellos, especialmente los de la radio, son horriblemente feos y de mal gusto, tanto así que más bien le restan más votos al candidato que los que le puedan hacer ganar.
Como los comicios son el domingo, todo parece indicar que el lunes siguiente, día 17, el país amanecerá cansado y tranquilo, listo para iniciar una nueva etapa con menos ruido, menos vallas en las vías públicas, menos promesas a través de los medios de comunicación. En definitiva, un regreso a la normalidad.
Sean cuales fueren los resultados electorales del día 16, ¡aprovechemos todos los cambios que puedan presentarse para reencauzar nuestros planes y realizaciones personales, aunando además nuestros mejores esfuerzos en pos de crear un país mejor!