Saquémosle el mejor provecho de la vida!

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Mayra de Peña

Reflexionando en torno a cómo día tras día invertimos tiempo y dinero en la búsqueda constante de tener con nosotros literaturas que nos informen en torno a la mejor forma de vivir y qué tenemos que hacer para ser felices, costando muchos de ellos una suma considerable,  comparto con ustedes lo siguiente:

Siempre me he preguntado el porqué somos tan fatuos y poco entendidos,  pues teniendo a nuestra disposición la mejor de las enciclopedias (la Biblia), en torno a sacarle el mejor provecho a esta experiencia inefable a la que llamamos vida,  la tenemos guardada en un cajón o encima de nuestra repisa, en muchos abierta en el salmo 91, sin leerlo, restándole la importancia debida.

En ella encontramos todo lo que un ser humano puede necesitar para bien vivir, pues tal como nos dice Su Palabra en el salmo 139:2 ¨Tú conoces mi sentarme y mi levantarme; desde lejos comprendes mis pensamientos¨, de ahí la importancia de retroalimentarnos espiritualmente y nutrirnos del que nos conoce al dedillo, para tener salud, alegría, sabiduría y poder dar lo mejor de nosotros.

Dios se tomó el tiempo para enseñarnos hasta lo que es conveniente comer y como debemos conducirnos para obtener lo mejor de esta experiencia que nos es más que la capacitación para poder estar a la altura del estilo de vivencia a la que hemos sido llamados por  nuestro creador,  para disfrutar por toda la eternidad.

Y es que no solo estamos conformados de materia, ella por si sola nada es, necesariamente ella necesita de alma y espíritu para realizar su peregrinar en esta tierra. Por eso, El Señor a través de su Palabra, se toma el detalle de darnos las pautas para hacer de nuestra vida la mejor de las vivencias.

Muchas veces veo tanto alboroto cuando surge un producto nuevo o avance en el conocimiento y me digo eso está bien pero porque no veo esa gratitud a Dios por todo lo creado y es que en verdad el hombre se siente dueño del mundo y es bueno recordarle que no hay  nada es nuevo debajo del sol… nuestro creador se tomó el tiempo de hacer germinar de la tierra todo tipo de frutos y nos dotó de animales en tierra y mar  para dotarnos de alimentos y medicinas y más aún, cuando prevaricamos nos dotó  a través de la fe en Jesús  el poder recibir en directo sanidad física y espiritual.

Su Palabra nos dice ¨Todo me es lícito pero no todo conviene¨ y aún más, en Eclesiastés 1:18 nos señala ¨He aquí lo que yo he visto que es bueno y conveniente: comer, beber y gozarse uno de todo el trabajo en que se afana bajo el sol en los contados días de la vida que Dios le ha dado; porque ésta es su recompensa, señalándonos que aprovechemos el tiempo pero que hagamos buen uso de ello, nada no llevamos y  de la forma que lo usemos tendremos que darle cuentas.

Quiero dejar en el sentir de todos lo dicho en la Biblia en torno a la importancia de guardar celosamente nuestro corazón y las intenciones del mismo, porque de él mana la vida, así como nuestro cuerpo, pues es templo del Espíritu Santo de Dios, y es que el alma y el cuerpo se complementan, por tanto, seamos sabios y aprendamos a tomar el néctar de la mejor de las savias…Dios!

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