Miércoles, 16 de octubre, 2019 | 8:02 pm

Saque sus manos, Mr. Pompeo



Difiero francamente de los que celebran la llamada del secretario de Estado Mike Pompeo al presidente Danilo Medina, para leerle un sermón sobre la Constitución y la democracia. Por más justo que sea el deseo de ponerle fin al largo dominio de los peledeístas, es un error creer que en política los enemigos de mis enemigos son mis amigos.

Tampoco deben abandonarse los asuntos de principio ni olvidarse las lecciones de nuestra propia historia. Primero, es cuestión de dignidad y soberanía, y es penoso que el Presidente dominicano no tuviera el coraje de mandarle a decir a Trump lo que este le hubiese dicho al presidente Medina si la llamada intrusa se hubiese hecho desde aquí.

Pero este es un país tan mal defendido frente a los poderes internacionales, que su gobierno acepta ese sermón dizque sobre democracia, sin hacer saber que esto no es ninguna colonia y sin preguntar de cuál democracia habla Pompeo, si Trump llegó a la Casa Blanca sin obtener siquiera la mayoría de los votos populares, y son los Estados Unidos tal vez el único país del mundo con una ley inhumana que autoriza la tortura y la eliminación física de líderes y hasta jefes de Estados de otros países.

Pompeo, uno de los más agresivos halcones, allí donde interviene, como en el Oriente Medio y Venezuela, todo lo empeora.

Otra vez nos toca a nosotros. La historia enseña que cada vez que nuestro país se acerca a un cambio importante, los norteamericanos se meten, lo frenan o lo mediatizan.

Cuando se acercaba el fin de la tiranía trujillista en 1961; cuando el pueblo se acercaba al triunfo definitivo en la Guerra de Abril; cuando íbamos a rematar la dictadura balaguerista de los doce años en 1978.

Todas esas oportunidades para superar el atraso político y hacer una transición democrática con instituciones funcionales, se perdieron por culpa de la misma injerencia norteamericana.

Ahora, cuando se abre una nueva posibilidad de cambios, que deben empezar con el cambio del gobierno peledeísta, se pretende repetir la historia y ya anda Pompeo entrometiéndose.

Aprendamos las lecciones y rechacémoslo, digámosle a él y a sus semejantes que saquen sus manos; que nuestro pueblo tiene que ser capaz de arreglar sus asuntos y a golpe de conciencia avanzar hacia el régimen democrático que la intervención de poderes imperialistas nos ha impedido construir.

Rafael Chaljub Mejìa

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