SANTO DOMINGO.- Detrás de cada atleta que competirá en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026 existe un equipo que trabaja con la misma disciplina, entrega y compromiso que quienes saldrán a conquistar una medalla.
Uno de esos pilares es el área de Alimentos y Bebidas, encabezada por María Puello, una profesional con una vasta trayectoria en la gastronomía dominicana y en la planificación de servicios de alimentación para grandes eventos deportivos.
Más de 6,200 atletas de toda la región disfrutarán durante su estancia de una propuesta gastronómica diseñada para combinar nutrición, calidad e identidad dominicana, convirtiendo cada comida en parte de la experiencia que ofrecerá el país anfitrión.

La alimentación será provista por La Vianda, empresa responsable del servicio, mientras que Puello dirige toda la planificación, supervisión y coordinación de un engranaje donde cada detalle cuenta. Desde la elaboración de los menús y los controles de calidad hasta la inocuidad de los alimentos y la logística operativa, cada proceso ha sido cuidadosamente diseñado para garantizar que la alimentación sea un aliado del rendimiento deportivo.
“Mi mayor responsabilidad es que cada atleta llegue sano y regrese a su país en las mismas condiciones. No podemos permitir que un problema alimenticio le impida competir o subir al podio. Esa es la misión que asumimos con enorme compromiso”, expresó Puello.
El servicio se ofrecerá bajo la modalidad de buffet, permitiendo que cada atleta seleccione los alimentos que mejor respondan a sus necesidades nutricionales y preferencias.
Durante el desayuno habrá una amplia variedad de frutas frescas, panes, cereales, lácteos y diferentes acompañamientos, con opciones balanceadas para que los deportistas inicien cada jornada con la energía necesaria antes de sus competencias.
Para el almuerzo y la cena, la oferta incluirá una diversidad de platos internacionales, carnes preparadas al grill al estilo estadounidense, pizzas elaboradas en horno de leña, opciones de comida rápida y una variada selección de recetas que representarán los sabores de los distintos países participantes. A esa propuesta se sumará la riqueza de la cocina local.
Cada jornada contará con una noche temática, en la que la gastronomía servirá como punto de encuentro entre las diferentes delegaciones. Entre ellas destacará la Noche Dominicana, concebida para que los visitantes conozcan y disfruten los sabores más representativos del país, reflejando la hospitalidad, la alegría y la identidad del pueblo dominicano.
“Quise que los atletas no solo encontraran alimentos de sus países, sino que también pudieran llevarse el recuerdo del sabor dominicano. Queremos que conozcan nuestra gastronomía, nuestra hospitalidad y que sientan el cariño con el que los recibimos”, afirmó Puello, quien es docente de la Escuela de Turismo y Gastronomía de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).
La experiencia de Puello respalda esa visión. Ha dedicado gran parte de su carrera al desarrollo de la gastronomía y los servicios de alimentación, siendo responsable del área durante los Juegos Panamericanos de 2003, además de participar en otros eventos deportivos nacionales e internacionales. Entre los años 2000 y 2018 coordinó la alimentación de todas las ediciones de los Juegos Nacionales, consolidando una trayectoria que hoy pone al servicio de Santo Domingo 2026.
Sin embargo, asegura que esta edición representa un nuevo desafío.
“La gastronomía ha evolucionado, al igual que la tecnología y los procesos de calidad. Hoy existen controles mucho más rigurosos en cada etapa. Eso nos obliga a ser todavía más cuidadosos para ofrecer un servicio de excelencia”, manifestó Puello, quien es hija del Dr. José Joaquín Puello Herrera, destacado médico especialista en neurocirugía y figura prominente del ámbito deportivo.
Para cumplir esa misión dirige un equipo de 20 profesionales, distribuidos en áreas especializadas como planificación de menús, administración, aseguramiento de la calidad, inocuidad alimentaria, supervisión de procesos e infraestructura. Muchos de ellos acumulan más de dos décadas trabajando junto a ella y cuentan con experiencia en la alimentación de atletas de alto rendimiento.
“Cada integrante de mi equipo tiene una responsabilidad específica. Todos entienden que de nuestro trabajo depende que los atletas puedan concentrarse únicamente en competir”, sostuvo.
Cada menú ha sido elaborado pensando en las exigencias nutricionales de deportistas de alto .rendimiento, con estrictos controles para evitar contaminaciones, prevenir alergias alimentarias y garantizar la calidad y seguridad de cada preparación.
En Santo Domingo 2026, la alimentación será mucho más que un servicio. Será una expresión de la hospitalidad dominicana y del compromiso de un equipo que trabaja silenciosamente para que cada atleta tenga las mejores condiciones dentro y fuera del terreno de competencia. Porque detrás de cada medalla también hay quienes, con dedicación y pasión, alimentan los sueños de toda una región.