Sanción ejemplar

Se supone que en unos juegos olímpicos participan las mejores selecciones de un país en el aspecto deportivo y moral.

Y que además de competir para poner en alto el nombre de la nación representada, también se va a perder o ganar.

Pero lo que ocurrió ayer tarde al finalizar el juego entre los equipos de voleibol de los Estados Unidos y de la República Dominicana es calificado de inadmisible. Al perder las criollas todo el que estaba frente al televisor, jóvenes, ancianos y niños escucharon a una de las integrantes del conjunto pronunciar una palabra que moralmente no sólo opaca al país, sino que frecuentemente es escuchada en nuestras calles en boca del tigueraje de más baja ralea moral.

Esto no debe quedar ahí. Entre algunos entendidos se estima que esa atleta debe ser sancionada de manera ejemplar, como mínimo con la expulsión del equipo, por atentar contra la moral y las buenas costumbres.

La mala descompuesta frase expresada por la atleta criolla fue escuchada claramente por quienes disfrutaron de la transmisión por televisión, provocando gran asombro porque la frase es totalmente impublicable.

Atención Amet

Diariamente hay una joven mujer que conduce una guagüita de las llamadas plataneras, cargada de frutas y vegetales. En su trayecto viene desde la calle Manuel Ubaldo Gómez en dirección norte-sur, y al llegar a la avenida San Martín, en vez de doblar a la derecha, como es lo correcto, lo hace a la izquierda en vía contraria para girar a la derecha en la esquina de la Rocco Cochía, como forma de acortar su camino a San Juan Bosco. Y cuando se le llama la atención, ella, su padre que le acompaña y hasta el peón del vehículo amenazan con agredir a quien le reclama.

Larga transición

Hace mucho tiempo que mucha gente cree muy extensos tres meses para el traspaso de mando, lo que debió reducirse en la reciente reforma de la Constitución que hoy disfrutemos.