Salud de los pobres

No es un problema del presente la crisis, el abandono y el congestionamiento de los hospitales del país.

Viene del siglo pasado y, como siempre, las autoridades del ramo ensayan con una solución a corto plazo.

En esta oportunidad, ante la crisis, las autoridades del Ministerio de Salud Pública recurrirán a una inversión millonaria para favorecer a los hospitales Darío Contreras, Luis Eduardo Aybar y Francisco Moscoso Puello, en el Gran Santo Domingo; el Juan Pablo Pina, en San Cristóbal; así como el José María Cabral y Báez, en Santiago.

El Gobierno, a través de la cartera, se propone hacer una inversión de mil setecientos millones de pesos.

Eso implicará que habrá una mejor atención a los cientos de pacientes, muchos de escasos recursos, que asistan a dichos centros de salud.

La suma de dinero que se invertirá parece impresionante, pero la verdadera solución no está ahí.

La hora de una atención de calidad en salud llegará con planes preventivos a largo plazo, cuando se planifique y se puedan tomar los correctivos que eviten lo que tenemos hoy: hospitales y centros de salud que se ahogan en un estado de crisis, abandono y demanda de servicios más allá de su capacidad.