Salarios, productividad y redistribución del ingreso
Recientemente representantes de los empresarios y de los trabajadores (sindicatos) arribaron a un acuerdo para aumentar el salario mínimo del sector privado en un 14%. Incremento que consideramos insuficiente si tomamos en cuenta que el salario real ha venido erosionándose en alrededor de un 25% en los últimos 10 años como consecuencia del proceso inflacionario.
Durante todo el debate, los empresarios levantaron la bandera de la productividad del trabajador como condición insalvable para un aumento en el salario y así poder aumentar el nivel de competitividad de la economía, sin embargo resultó un argumento de defensa muy poco convincente ya que de lo que se trataba era de un acto de justicia social para con los trabajadores. Debemos recordar que en la composición de los costes de las mercancías no solo están los salarios sino también están los beneficios, que en una gran mayoría de los casos resultan ser altos.
Este acuerdo, que además de pírrico se define como restringido ya que solo afecta al salario mínimo y no contempla un aumento general de salarios para las demás escalas salariales, pone sobre el tapete nuevamente el principal problema de la economía Dominicana: la desigualdad social y la pésima distribución del ingreso.
Según un reciente estudio hecho por el CNUS, el costo de la canasta familiar para el 20% de la población de más bajos ingresos es de Rd$12,342, nivel que no es todavía alcanzable aun con el aumento del 14%. Los bajos niveles salariales han sido una constante característica de la economía dominicana, tanto es así que si tomásemos en consideración el nivel de salarios que limita los niveles de pobreza-RD$22,708 para una familia de 5 miembros, un 80% aproximadamente de los asalariados formales estarían por debajo de ese nivel, ya que perciben salarios no mayores de los RD$20,000.
Estas políticas de precarización del trabajo (Incluido el proyecto de modificación del Código de Trabajo por parte de los empresarios) y de disminución de las rentas reales de los trabajadores, son la causa principal de la disminución en la demanda doméstica y de la ralentización de la actividad económica general (recesión).
Como resultado de este proceso tenemos una población con un alto nivel de pobreza (43%)que sumado a una tasa de desempleo de un 14%, han provocado una disminución de los salarios en la renta total y paralelamente un aumento de las rentas del capital en términos relativos, renta cuyo posible destino final podría ser la especulación financiera o la simple expatriación de capitales.
Si a este fenómeno se le une la repatriación de capitales por parte de la inversión extranjera (la ley de inversión extranjera fue modificada permitiendo ahora un 100% de repatriación de beneficios) dado el grado de transnacionalización que se viene alcanzando en la economía dominicana, de seguro que obtendríamos una muy convincente explicación delporquéde que a pesar de que la economía dominicana ha estado creciendo a buenas tasas, esto no ha se ha traducido también en un incremento generalizado del bienestar.
*El autor es presidente del Colegio Dominicano de Economistas.