Joaquín Sabina lleva una vida alejada de la tecnología y las telecomunicaciones de hoy en día, por lo que asegura lleva una tranquila vida “del siglo pasado”.
“No tengo ni teléfono móvil, ni teléfono inmóvil, ni redes sociales, ni ordenador, ni automóvil. Soy un tipo de otro siglo”, agrega Sabina.