Ropa húmeda y artículos compartidos: hábitos en el gimnasio que pueden afectar la salud íntima
- Permanecer durante horas con prendas sudadas, compartir toallas y caminar descalza en duchas o vestidores puede favorecer irritaciones y la transmisión de hongos en la piel.
Santo Domingo.- Asistir al gimnasio no causa directamente infecciones vaginales; sin embargo, algunos hábitos relacionados con la higiene, la vestimenta y el uso de espacios compartidos pueden provocar irritaciones o crear condiciones favorables para el crecimiento excesivo de determinados microorganismos.
La ginecóloga Lilliam Fondeur explicó que permanecer durante mucho tiempo con ropa deportiva húmeda, utilizar productos perfumados en la zona íntima o no cambiarse después de entrenar puede aumentar la humedad, el calor y la fricción en la vulva.
Estas condiciones no significan que necesariamente se desarrollará una infección, pero pueden irritar la piel y favorecer el crecimiento excesivo de hongos como la Candida. También pueden presentarse infecciones por hongos en la piel, principalmente en áreas húmedas como los pies y la ingle.
“La regla es simple: entrenar, cambiarse y secarse; no quedarse durante horas con la ropa sudada”, manifestó la especialista, quien recomendó sustituir las prendas húmedas por ropa limpia y seca tan pronto finalice la actividad física.
¿Las máquinas pueden transmitir infecciones vaginales?
La especialista aclaró que sentarse en una máquina, un banco o un inodoro no constituye una vía habitual para adquirir una infección vaginal. La vaginosis bacteriana no se transmite por utilizar un asiento de baño y el herpes genital tampoco se contrae de esa manera.

No obstante, en los ambientes deportivos sí pueden transmitirse hongos de la piel, especialmente cuando las personas caminan descalzas en duchas o vestidores contaminados. Por ese motivo, recomendó utilizar sandalias y evitar el contacto directo de los pies con estas superficies.
Compartir toallas, ropa u otros artículos personales también puede facilitar el traslado de microorganismos de una piel a otra. Aunque utilizar una toalla ajena no significa que automáticamente se producirá una infección vaginal, la práctica aumenta el riesgo de contraer afecciones cutáneas.
En cuanto a la ropa deportiva muy ajustada, indicó que esta no causa por sí sola una infección, pero puede incrementar el calor, la humedad y la fricción en la zona vulvar. El riesgo de irritación aumenta cuando las prendas, además de apretadas, permanecen mojadas por el sudor durante varias horas.
Síntomas que requieren atención
La picazón intensa, el ardor, la irritación, el dolor, los cambios significativos en el flujo vaginal, el mal olor o las molestias al orinar son síntomas que no deben normalizarse.
Sin embargo, Fondeur advirtió que no todo flujo ni toda picazón significa que una mujer tenga candidiasis. Existen distintas causas de vaginitis y cada una puede requerir un tratamiento diferente.
Cuando los síntomas persisten, aparecen repetidamente, son intensos o están acompañados de dolor, lo recomendable es acudir a una consulta y evitar la automedicación. “El síntoma orienta, pero no siempre diagnostica. Tratarse ‘por si acaso’ puede llevar a utilizar un medicamento que no corresponde”, señaló.
Higiene antes y después de entrenar
Antes de acudir al gimnasio se recomienda utilizar ropa limpia y evitar perfumes, desodorantes íntimos y otros productos que puedan irritar la zona genital. Durante el entrenamiento no deben compartirse toallas ni prendas, mientras que en las duchas y los vestidores es conveniente utilizar calzado.
Después de ejercitarse, la persona debe ducharse, secar bien la piel y cambiar cuanto antes la ropa húmeda por prendas limpias y secas.
La ginecóloga recordó que la vagina posee mecanismos naturales de limpieza, por lo que no necesita duchas vaginales ni perfumes. La vulva debe lavarse suavemente, sin productos agresivos que puedan provocar irritación o alterar el equilibrio natural de la zona.
“La higiene íntima no consiste en utilizar más productos, sino en respetar la fisiología de la zona genital”, concluyó.
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