Roberto Cassá considera que la inseguridad y violencia nacen de la desigualdad

Roberto Cassá considera que la inseguridad y violencia nacen de la desigualdad

Los asaltos a mano armada crean olas de opinión que duran meses.

Santo Domingo.-Al enfocar la violencia que se manifiesta en oleadas periódicas en el país, el historiador Roberto Cassá afirmó que este fenómeno tiene una explicación en la desigualdad social y en la desesperación de muchos jóvenes por alcanzar bienes suntuosos y tener acceso a placeres que de otro modo no están a su alcance.

“Los delitos de este género”, señaló, “provienen de jóvenes pobres que no quieren trabajar ni estudiar y quieren ascender y obtener bienes de lujo, vivir una vida de placeres”.

Afirmó que muchos jóvenes prefieren morir, antes que seguir siendo pobres y sin acceso a una serie de bienes carentes de contenido que los llevan “al dinero, el consumo de drogas, porque ellos delinquen impulsados por la urgencia de la droga”.

Desde su punto de vista la sociedad dominicana necesita reformulaciones profundas para enfrentar la desigualdad, que hoy día es uno de los grandes males del pueblo dominicano, fenómeno que vincula con la actitud de muchos jóvenes.

Y a pesar de que los exculpa por la violencia, también explica la represión: “No es culpa de ellos, es culpa de la sociedad en su conjunto”. A continuación dijo que “la represión es inevitable, porque de lo contrario entraremos en un caos parecido al de Haití”.

El consumo
El también director del Archivo General de la Nación dijo a EL DÍA que la desigualdad “se combina con una oleada de expectativas consumistas que se ha convertido en el horizonte moral de la mayoría de la población”.
De acuerdo con este intelectual, autor de numerosas obras sobre la historia del pueblo dominicano, otro agravante de este cuadro, lo constituye que las élites sociales, que “exhiben riquezas y no se comprometen suficientemente con la suerte del pueblo dominicano.

“Los jóvenes pobres del país encuentran en el lujo de los poderosos el ejemplo, por lo que han perdido las perspectivas de su condición social”, dijo.

Y la educación
En la constitución de este cuadro entran otros factores, no solo la actitud de los sectores superiores, la actitud de muchos jóvenes de sectores marginales y las debilidades de las políticas públicas desde el Estado, “sino también un problema educativo grave”, dijo Cassá.

Desde su punto de vista, la educación “es un desastre” para los fines de la parte más empobrecida de la sociedad dominicana.

Afirmó que cada día esa situación se perfila más como un desastre en la relación con “la mitad pobre de la sociedad dominicana.

Muchos jóvenes de barrios y comunidades marginales no solo encuentran en la violencia una opción de vida, también en actividades arriesgadas como las competencias de motocicletas en avenidas, que en ocasiones incluye “calibrar” estos vehículos de dos ruedas, lo cual consiste en recorrer largas distancias en una rueda. Calibrar y competir a veces les cuesta la vida.

Programa

—1— Cristo Rey
El Ministerio de Interior y Policía ha puesto en práctica el programa Mi País Seguro, dirigido a disminuir la violencia. Empezó en Cristo Rey.
—2— Otros sectores
Desde agosto pasado este programa contra la violencia ha sido llevado a otras comunidades.

*Por Eymi Silvestre



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El Día

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