De haber tenido hasta ahora un período de agua en abundancia, a quienes reciben el servicio de algunos acueductos puede haberles llegado un tiempo de escasez, situación que por lo visto está a punto de hacerse sentir en algunos sectores populosos del Gran Santo Domingo.
La Corporación del Acueducto y el Alcantarillado ha advertido que, como consecuencia de la sequía, los sistemas Duey e Isa—Mana tendrán en lo adelante algunas interrupciones o situaciones de baja presión.
Estas condiciones se dejan sentir como deficiencias en el servicio de agua en áreas elevadas de Los Alcarrizos, Los Girasoles, Pedro Brand, Pantoja y los residenciales que circundan la avenida República de Colombia.
Las últimas lluvias importantes se produjeron en mayo pasado, hace poco más de mes y medio, y hoy la sequía amenaza el abastecimiento en áreas densamente pobladas para la responsabilidad de la CAASD.
Es posible que la asistencia anunciada esta semana, mediante el envío de flotillas de camiones cisterna, signifique un alivio para algunos de los pobladores de los sectores referidos, pero ellos también deben de hacerse cargo de su situación, porque la particularidad de estos sistemas del acueducto es que los ríos de los que se abastecen carecen de grandes presas.
Acumular el agua en cisternas, tinacos y recipientes pequeños en los hogares tiene implicaciones que pueden reflejarse en la calidad del líquido y en la salud de quienes lo usan.
Las prioridades también son importantes, conocida como es la disposición de mucha gente con vehículos de motor a sacarlos a las calles muy bien lavados. ¿Es esto prioritario?
El llamado hecho desde la CAASD para que los pobladores usen el agua con prudencia es saludable, particularmente en estos meses de inicio del verano y de un período seco que según las previsiones de meteorólogos puede extenderse hasta el primer cuatrimestre del año que viene. Acogerlo es inteligente.