¿Retratos obligatorios?

Todo lo que se impone por la fuerza genera resistencia y alienta malquerencias.

Es una regla de la naturaleza humana.

La Cámara de Diputados, al aprobar un proyecto que oficializa como obligatorios determinados retratos de Duarte, Sánchez y Mella, incurre en un desliz que la acerca al totalitarismo, ya que pretende con esa medida poner límites a la investigación histórica y amordazar la creatividad artística relacionada con el patriotismo.

Está bien que los retratos de los Padres de la Patria y de otros próceres y dominicanos distinguidos a lo largo de nuestra Historia se multipliquen y se coloquen en lugares públicos, como forma de venerarlos y de inspirarnos con sus ejemplos.

Pero de ahí a imponerles a todos los dominicanos una camisa de fuerza para que recordemos a nuestros patricios desde un único y exclusivo ángulo, con el mismo gesto, con la misma mirada y con los mismos colores, hay un gran trecho.

Alentemos, por el contrario, a nuestros artistas y a los millones de niños y jóvenes que acuden a las escuelas y universidades, para que se acerquen con confianza familiar a los grandes hombres y mujeres que nos legaron este país, y a que se atrevan a dibujar sus rostros y a interpretar sus pensamientos, sin el temor de estar violando una disposición obligatoria dictada por ningún poder del Estado.

La libertad es opuesta a las imposiciones obligatorias. No atentemos contra la libertad.