Retos duplicados

El Poder Ejecutivo inició hace poco un ejercicio de unificación de varias instituciones del Estado con objetivos comunes.

No luce que sea una acción aislada y que en lo adelante podríamos ver más dependencias unificadas.

En ese orden, vemos que el Banco Nacional de Fomento de la Vivienda y la Producción (BNV) entra en el campo de competencia del Banco Agrícola, tomando en cuenta las nuevas atribuciones, que incluye, entre otras, el financiamiento de proyectos agropecuarios.

Se trata de dos empresas financieras del Estado. En el pasado reciente el BNV ofrecía servicios en el campo habitacional.

Ahora abrió una cartera de préstamos, “a plazos cómodos”, como establece la publicidad, para la exportación, así como para el fomento de las áreas avícola, porcina, caprina y apicultura, además de apoyo para el fomento de pequeñas empresas.

El Poder Ejecutivo, de seguir su línea lógica de trabajo, tendrá que tomar una decisión en torno a estos dos bancos, ahora con iguales competencias en el campo agrícola.

De todas formas es algo que tiene que hacerse, tomando en cuenta los resultados de las nuevas prácticas del BNV y los objetivos que dieron origen al Banco Agrícola.

A todas luces, la solución que se tome debe redundar en un aporte más sólido para el desarrollo de la agricultura y los productores dominicanos.