Retomemos la agenda
En pocos días la dinámica del país entra en los últimos 6 meses del año. Una parte de ese tiempo estará marcada por profundos cambios, incluidos los que haga el Poder Ejecutivo en el tren gubernamental, y que van a incidir en el resto de los meses y años venideros.
Mucho antes de esos cambios y el proceso que se avecina, hay otros con igual importancia. Entre ellos, se hace necesario que el Gobierno retome la agenda de sus responsabilidades, suspendida tanto en el ámbito interno como en lo internacional.
En lo interno, cuenta el diálogo con gremios de profesionales. El Gobierno y los gremios del sector salud, por ejemplo, tienen un diálogo en receso. Inicialmente el pliego de demandas incluía la asignación del 5 % del Producto Interno Bruto (PIB) para el sector salud, pensión digna, reajuste salarial de un 60 % y nombramiento de más personal en los hospitales.
Hasta que este diálogo entró en receso se había avanzado de manera significativa. De manera que con esta agenda el Gobierno tiene un gran compromiso.
En el proceso, como hasta ahora, debe estar la garantía de la paciencia, la confianza en los negociadores y la garantía de que el mismo culminará con las mejores soluciones para los involucrados. De igual forma deben retomarse, con prontitud y decisión, los demás aspectos de la vida nacional.
