Resultados ominosos
Tras una semana de intensos trabajos, culminó en Lima, Perú, el examen que periódicamente realiza la Sociedad Interamericana de Prensa para monitorear los progresos o atrasos que registra el ejercicio de la libertad de prensa en las Américas.
Penoso es tener que admitir que el año transcurrido desde la anterior asamblea de periódicos independientes hasta hoy, ha sido un período de resultados ominosos.
Como lo dijo el presidente saliente de la SIP, Gonzalo Marroquín, de Guatemala, la prensa libre enfrenta en nuestros tiempos a dos poderosos y peligrosos enemigos: el narcotráfico y los gobiernos dictatoriales o de tendencia autoritaria.
Son aterradoras las estadísticas que nos hablan de los intentos que constantemente se hacen por silenciar a la prensa independiente de la región.
Veintiún periodistas fueron asesinados en el último semestre en el continente, como consecuencia directa de sus actividades profesionales, mientras que aquellos gobiernos que aspiran a conseguir el mismo objetivo de acallar a la prensa, lo hacen aplicando presiones ilegítimas desde todo punto de vista.
En la República Dominicana, justo es consignarlo, no existe una política de Estado para limitar el derecho de expresarse libremente que tiene todo ciudadano, pero ello no quiere decir que descuidemos una estricta vigilancia ante cualquier asomo, unipersonal o de grupo, en perjuicio de tan sagrado derecho.
EL DÍA, que participó activamente en las reuniones de Lima, asume y reafirma su compromiso de constituirse en un verdadero perro guardián de la sociedad, para evitar que los peligros que en ese orden confrontan otros países hermanos nos arrastren por esos indeseables derroteros.
