Resiliencia nuestra de cada día
La expansión de la economía en marzo pasado, que de acuerdo con datos del Banco Central alcanzó el 5.1 %, es una información alentadora para cualquier dominicano entendido en lo que esto significa en el momento presente.
Implica que a pesar del pobre desempeño desde año pasado hasta febrero, al final del primer trimestre de este 2026 hubo un repunte importante impulsado por la construcción, zonas francas, sector financiero, el comercio, transporte y almacenamiento y agropecuaria.
De acuerdo con el Banco Central, el desempeño de la economía fue de 1.5 % en enero y febrero, cifras que pesaban en las expectativas frente a lo que pasaría en marzo.
Las condiciones externas que han hecho a muchos albergar temores acerca del presente y el futuro, están presentes todavía, especialmente las que tienen que ver con el conflicto bélico en Medio Oriente y su impacto en los precios de los combustibles.
Esta señal de dinamización interna es también una ventana por la que debemos asomarnos a mirar con optimismo a pesar del ruido.
El Banco Central utiliza el término resiliencia al referirse a los resultados de marzo pasado. Esta cualidad puede ser definida como la capacidad para fluir en situaciones difíciles, reponerse de ellas y hasta resultar fortalecidos.
Esperemos que este sea el caso, porque lo necesitan los sectores productivos, expuestos a contingencias en muchos casos más allá de lo que se puede controlar desde cualquier economía, y lo necesita el ciudadano de a pie, que sale cada día a la calle a concretar el milagro de la multiplicación de los panes.
